viernes, 15 de octubre de 2010

La educación no es un negocio, es un derecho


“A ver, a ver, quién dirige la batuta: ¿los estudiantes o el gobierno hijo de puta?”, fue una de las canciones que resonaban en las calles porteñas, donde, según los presentes, 30 mil personas, entre estudiantes, docentes y padres, caminaron de Congreso a Plaza de Mayo para conmemorar el aniversario número 34 de la noche de los lápices.
Hace más de un mes, alumnos de distintas universidades llevan una lucha importante por mejoras edilicias, becas, viandas y aumento del presupuesto educativo. Tomaron más de 30 establecimientos, y, al no ser escuchados por las buenas, eligieron la fecha del aniversario para hacer repicar sus quejas ante el gobierno de Mauricio Macri y Cristina Kirchner.
“Macri, Facho, ni tu papá te quiere”, pintaron en las paredes. “Primero las escuelas, después las bicisendas”, decía otro cartel. El odio y el repudio se hacía notar en cada voz, en cada grito y en cada pancarta que levantaron los estudiantes, queriendo hacer cumplir un derecho que les corresponde.
Y se hicieron escuchar, esas miles de almas que iban cantando, mientras saltaban y avanzaban hacia Plaza de Mayo, para dar el grito: “queremos estudiar”.
Era una imagen hermosa, ver cómo los jóvenes de hoy luchan por sus derechos, por sus necesidades, sentir el espíritu adolescente en cada paso. Por pasión o rebeldía ellos estaban ahí. “A 34 años de La Noche de los Lápices decimos becas, boleto estudiantil, viandas y reformas edilicias, con 30 mil compañeros desaparecidos presentes”, se escuchó por último en el escenario.